Feliz Navidad a todos los suicidas, a todos los que sufren de depresión, a los que odian cada parte de su cuerpo, a los que ya no recuerdan el sabor del chocolate y a los que se autolesionan y todos los que no son felices. Feliz Navidad a todos ellos, porque, a pesar de que muchos ya se dieron por vencido y dicen que jamás serán felices, y todos los que siguen luchando por ello, les gustaría de regalo de Navidad una bolsa de felicidad y estabilidad emocional acompañado de un gran abrazo de quien sea que tenga amor para dar.